

Redacción: Coté Jaramillo / Fotos: Getty Images, Instagram.
Si estuviste tan pendiente de redes como nosotros, seguro tu feed estuvo dominado por uno de los festivales más icónicos del mundo: Coachella, desde el desierto de Indio, California. Un festival que, durante dos fines de semana, reúne a los mejores artistas de pop, R&B, electrónica, entre muchos géneros más. Este año, con headliners (los actos principales de la noche) como Sabrina Carpenter, Justin Bieber y Karol G.
En 2025 hizo su debut en el festival y cerró su presentación con la frase: “see you when I headline” (nos vemos cuando sea la cabeza del cartel). Y, un año después, lo logró.
Como headliner, todos los ojos estaban puestos en Sabrina Carpenter la primera noche, y su actuación teatral no decepcionó. La estrella del pop no escatimó en escenografía: convirtió el escenario principal en un set inspirado en Hollywood, con un telón de fondo de las Hollywood Hills, una larga pasarela al estilo “Paseo de la Fama” y, por supuesto, mucha moda glamurosa y retro que evocaba el Old Hollywood. Digno de la "theatre kid" que habita en Sabrina, este show fue más allá de un concierto, contó una historia con cada canción con ese toque irónico y divertido que caracterizan a esta cantante.

Para nadie es un secreto que la relación de Justin con los escenarios ha sido algo “on and off”. Ha pasado años alejado de las giras y ha estado en el centro de conversación por decisiones como la venta de su catálogo musical. Sin embargo, desde su anuncio como headliner de Coachella, las fans se emocionaron por volver a verlo en vivo, bautizando el momento como “Bieberchella” y, muy probablemente, siendo una de las razones detrás del histórico sold out del festival.
Su presentación, sin embargo, fue una de las más comentadas del fin de semana. En contraste con el despliegue visual de Sabrina la noche anterior, el show de Bieber tomó un rumbo mucho más minimalista y para muchos, desconcertante. Una mesa alta, él sentado frente a su laptop y lo que pareció ser un recorrido tipo karaoke de su trayectoria proyectado desde YouTube fue suficiente para encender la conversación en redes.
Las opiniones fueron mixtas. Por un lado, sus fans defendieron la propuesta como un guiño íntimo a sus inicios en YouTube, un formato más honesto. Por otro, las críticas no tardaron en llegar, reabriendo el debate sobre las expectativas en la industria —y cómo estas suelen ser mucho más exigentes con las mujeres que con los hombres.
Más allá de la conversación, algo quedó claro: el público vibró con los éxitos que marcaron una generación, confirmando que Justin Bieber, a pesar del tiempo, sigue siendo una figura vigente.

La paisa hizo historia al convertirse en la primera mujer latina en ser headliner del festival. Su show fue, sin duda, uno de los más comentados y aplaudidos, consolidando el lugar de la música latina en uno de los escenarios más importantes del mundo. A pesar de comenzar 30 minutos tarde de lo previsto, el show dejó el nombre de Latinoamérica por lo alto.
La colombiana no escatimó en sorpresas: llevó al escenario a Mariah Angeliq, Becky G y Wisin, quien puso a bailar al público con clásicos del reguetón como Rakata y Pam Pam. También sorprendió con la aparición de Greg Gonzalez, guitarrista de Cigarettes After Sex, con quien interpretó un tema inédito.
Entre coreografías, cambios de vestuario y una producción impecable, Karol G no solo hizo historia, dejó claro que el talento que tenemos en la región no tiene precedentes.

Morat, la banda de pop/rock bogotana, también dejó el nombre de Latinoamérica en alto este fin de semana en el festival. Como anunciaban las vallas cercanas al recinto —“La banda más sold-out de Latinoamérica llega a Coachella”—, el grupo ha logrado, en aproximadamente 10 años de carrera, marcar no solo un antes y un después en la industria musical, sino consolidarse como un referente del pop en español.
Uno de sus primeros grandes éxitos, Mi Nuevo Vicio junto a Paulina Rubio, fue parte especial de este momento: la artista mexicana se sumó como invitada en el escenario durante este primer fin de semana, en una aparición que celebró el recorrido de la banda y su impacto en la música latina.
Sin duda, una presentación que reafirma el lugar de Morat como uno de los grandes nombres de la música en español en la escena global.
