

Redacción: Cosas / Fotos: Getty Images
Desde horas antes del pitazo inicial, el MetLife Stadium se convirtió en un gigantesco escenario. La ceremonia de apertura apostó por una mezcla de música, internet y cultura popular con la participación del streamer IShowSpeed, Robbie Williams, Laura Pausini, Nicole Scherzinger y Post Malone, entre otros invitados. El objetivo era claro: convertir la final del Mundial en un espectáculo global al nivel de los grandes eventos deportivos estadounidenses.
La producción estuvo a cargo de Balich Wonder Studio y buscó reflejar el carácter multicultural de un Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá, reuniendo a figuras de distintos ámbitos para dar inicio a una de las finales más esperadas de los últimos años.
En la cancha, el protagonismo fue para España. Tras un partido muy disputado y con pocas oportunidades claras durante los 90 minutos, el conjunto español encontró el gol del triunfo en el tiempo extra para vencer 1-0 a la vigente campeona, Argentina.
Con este resultado, España consiguió el segundo Mundial de su historia, 16 años después del título obtenido en Sudáfrica 2010. Para Argentina, en cambio, significó el final de una exitosa etapa tras haber llegado como defensora del título conquistado en Catar 2022.
Sin embargo, uno de los momentos más comentados de la noche llegó durante el descanso. Por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, la FIFA organizó un espectáculo de medio tiempo inspirado en el Super Bowl. El show, de aproximadamente 11 minutos, reunió a Madonna, BTS, Shakira, Burna Boy y Justin Bieber, además de una orquesta dirigida por Gustavo Dudamel y el coro infantil PS22. Chris Martin, vocalista de Coldplay, fue el encargado de la dirección artística del espectáculo.
La cultura pop también tuvo un papel importante. Los Muppets y personajes de Sesame Street aparecieron sobre el escenario junto a Dudamel, mientras que el universo de Ted Lasso protagonizó uno de los segmentos que dio paso a la actuación de Justin Bieber, mezclando humor, nostalgia y fútbol en una producción pensada para una audiencia global.
Aunque el despliegue fue ampliamente celebrado por muchos espectadores, también generó debate entre los aficionados más tradicionales, quienes cuestionaron la incorporación de un espectáculo al estilo Super Bowl dentro de una final mundialista. Aun así, la FIFA dejó claro que busca convertir este formato en una nueva tradición para futuras ediciones del torneo. Con una final vibrante, un campeón histórico y un espectáculo musical sin precedentes, el Mundial 2026 cerró su telón demostrando que el fútbol sigue siendo el mayor espectáculo del planeta, ahora acompañado de una dosis aún mayor de entretenimiento.