

Redacción: Cosas / Foto: 123rf
Llega el verano, con su calor, la piscina y la playa, pero también la cistitis con su infección urinaria, molestia que las mujeres conocen muy bien porque la incidencia se dispara en estos meses...
La inflamación de la vejiga, que causa picor, ardor, necesidad imperiosa de orinar y cierto dolor en la parte baja del abdomen, es una de las consultas médicas recurrentes en julio y agosto. La doctora Lisbeth Calzadilla Meré, sexóloga y periodista, en entrevista con el portal EFE, cuenta más sobre esta dolencia que - a veces - pasa inadvertida hasta luego se complica.
¿Por qué somos tan vulnerables en verano y qué medidas preventivas podemos aplicar?
La cistitis es una infección de orina causada habitualmente por una bacteria. Suele aparecer cuando la zona genital externa se mantiene humedecida. ¿Y qué es lo que sucede en verano? Que las altas temperaturas y el traje de baño mojado o húmedo mantienen la zona genital bajo condiciones perfectas para que las bacterias se reproduzcan y generen una infección.
Además, se suele beber menos agua, a pesar del calor, y se evacúa menos (sobre todo los niños que prefieren aguantar las ganas) y eso es necesario para limpiar el tracto urinario.
Según las cifras, esto es muy frecuente, de hecho, aproximadamente el 50% de las mujeres han tenido cistitis en algún momento de su vida y se estima que las consultas por infección urinaria aumentan hasta un 30% después del verano.
Sin embargo, también hay un tipo de cistitis poscoital. Esta suele aparecer 24 o 48 horas después de una relación sexual con penetración. Las bacterias van hacia la uretra y provocan la infección.
¿Qué se puede hacer para prevenir la cistitis en verano?
Según el portal especializado de Mayo Clinic, beber suficiente agua durante el día, no aguantar las ganas de orinar, cambiarse el bañador mojado después del mar o la piscina y, en el caso de la cistitis poscoital, orinar siempre antes y después de las relaciones sexuales. También, se cuenta con suplementos naturales como el extracto de arándano que funcionan muy bien como prevención. Combate el estreñimiento consumiendo fibra, ya que la acumulación de bacterias fecales facilita este tipo de infecciones.