

Por: Coté Jaramillo (@cotejaramilloa) / Fotos: Cortesía
Hay artistas que, con una sola canción, te captan y te llevan inevitablemente a escuchar todo lo que han publicado. Entras en ese loop de repetir sus canciones, agregarlas a tus playlists y buscar cuál será la siguiente que, sabes, probablemente no saldrá de tu cabeza durante meses. Uno de esos artistas es NASA HISTOIRES.
La banda colombiana se aleja de las fórmulas de lo comercial para construir una propuesta propia, en la que cada canción cuenta una historia y nos invita a sentirla por cada poro de la piel. Su música mezcla raíces latinoamericanas con sonidos europeos y, sobre todo, una honestidad que atraviesa sus letras.
Con sus clips en TikTok han conquistado a miles de personas y llevado su música mucho más allá de los escenarios. Ahora, se sientan a conversar con Revista COSAS sobre su próximo lanzamiento, lo que significa la música para ellos y el esperado encuentro con el público ecuatoriano en su próximo concierto en Quito.
NASA HISTOIRES es una banda de Colombia que se origina en el departamento de Boyacá, un lugar donde habita la cordillera, de gran altitud y clima muy frío.
Allí nos reunimos cinco amigos a hacer algo que nunca creímos que fuera a llegar a ser tan impactante como lo es hoy en día. Empezó como el sueño de una banda muy local y no esperábamos trascender a escenarios de talla internacional, como Lollapalooza, el Tecate Pal Norte en México, fechas en México y fechas en Ecuador. Eso es lo que más nos impresiona: poder viajar con la música.Es un sueño conformado por cinco amigos que, pues, no somos músicos como tal. Habitamos dentro de este ecosistema de NASA.
Creo que el background de cada uno de ustedes también ha hecho que lleguen con una propuesta totalmente diferente a lo comercial, a eso que uno escucha en la radio y siente que todo suena igual. ¿Cómo encontraron ese sonido que los identifica como banda?
Digamos que gran parte de la sonoridad, e inclusive parte de lo que es el nombre de la banda, NASA HISTOIRES, viene de ahí. Entonces, ¿qué es el NASA? El NASA es el lenguaje que se habla por una comunidad al norte de la Guajira, que es una comunidad indígena, de la cual rescatamos el NASA.
Eso significa aquello, hablando de toda esta orientación colombiana, de lo latinoamericano, de la raíz, de lo que escuchamos cuando éramos niños por parte de nuestros papás en fiestas de diciembre, de toda esta sonoridad muy latinoamericana.
Y el histoires es como aquella partícula del francés, que proviene ya de lo que es el gypsy jazz, del manouche y de estas sonoridades europeas provocadas por Django Reinhardt y todo este movimiento europeo.
Juntamos estas dos sonoridades para proponer una alternativa un poco más fresca a lo que estamos escuchando hoy en día. Tenemos grandes referentes, como Monsieur Periné, entre otras bandas que nos han permitido coger un poquito esa sonoridad y darle nuestro toque de personalidad.
Cada uno, como integrante, dice: “Hagamos de este sonido un bajo que sea bien bachata, hagamos de este sonido una batería bien, no sé, son cubano”, etcétera.
Entonces, nos permitimos esa libertad justamente de hacer música divirtiéndonos, pero con un mensaje muy honesto. La diversión también es algo honesto y es algo muy sincero para nosotros. La pasamos muy bien componiendo y, digamos, eso ha conectado hoy en día con la gente que nos ha visto en plataformas.
“Fauna”, digamos, es como el lado B justamente de “Flora”. En “Flora” está esta canción icónica que es “Bugambilia”, que es como nuestra bandera, nuestro norte, que nos ha permitido pasar fronteras a distintas partes del territorio, en especial Ecuador, donde nos estaremos presentando prontamente en el Teatro San Gabriel.
Y “Flora” lo resumimos de esta manera: gran parte de las canciones están compuestas por Dani Pinto, que es el vocalista.
Dani, dentro de lo que fue la etapa de la pandemia, pues creo que desató entre todos nosotros esos demonios o esas emociones que como que nunca habíamos visto de una manera tan concluyente. La pandemia, justamente durante esta etapa del COVID, como que desató todas estas altas emociones, cargas que, ya al estar tan encerrados, se liberaron.
Y allí Dani como que dijo: “Venga, algo me está pasando. Tengo ansiedad, tengo presiones, estoy pasando por momentos que nunca había visto y como que no entiendo”. Y empezó a escribir.
Ya cuando se lanza el álbum, no pensábamos que estas letras tan honestas y tan cargadas de emociones fueran a conectar con tanta gente que también la estaba pasando igual.
Entonces, resumimos como que “Flora” fue justamente eso, y “Fauna” ya es Dani asistiendo a terapia, Dani entendiendo y acompañándonos todos en este proceso: “Venga, o sea, hay algo que está pasando. ¿Qué tal si le empezamos a prestar atención?”, con apoyo psicológico propio de una persona profesional.
Y claro, entonces ya estas letras tienen un tinte un poco más consciente de las emociones que estábamos pasando a partir de “Flora”.
Entonces, digamos que eso lo resumimos así: “Flora” es Dani sin terapia y “Fauna” es Dani con terapia.
Y allí es muy bonito porque también las personas que son parte de la comunidad, que nos escuchan, y sus familiares y demás, se acercan a nosotros a decirnos: “Oiga, muchas gracias por sus letras porque estoy comprendiendo lo que está pasando mi hija”.
Como que, OK, gracias por asistir a este concierto, gracias por hacer que tu hija escuche esta música. Ahora préstale atención a tu hija y acompáñala en ese proceso, porque nosotros somos puente, pero no somos quienes para poder hacerle frente a ese proceso psicológico.
Y eso ha sido como lo más emocionante de “Fauna”.
Pues mira que justamente, volviendo al tema de la vida artística, ahora nos juntó con un gran artista que es José y el Toro, con José y su productor. Tuvimos una reunión en Bogotá, nos conocimos, escuchamos su música con Pelotón Grato y demás, y como que gracias a la disquera se nos permitió tener una oportunidad de hablar.
No era para más. Alguien dentro de la banda estaba pasando por un proceso de despecho, desamor. Ese día terminaron y como que él no quería saber nada, pero dijimos: “Venga, pues hablemos con José, dispérsense un poquito”.
Y dentro de esta dispersión dijimos: “No, hagamos una canción”. Creo que es el momento para poder describir, a partir de una letra, ese proceso emocional que estás pasando de un despecho y un desamor. José, una persona totalmente neutra, dijo: “Ven, yo te apoyo”. Empezamos con unas guitarras, con una percusión y, de un momento a otro, salió esta canción.
Es una canción que se tiene que tocar y cantar en cantinas. Próximamente, cuando liberemos el video, justamente lo quisimos llevar también a esa arquitectura, a esa arquitectura latinoamericana.
En aquellos tiempos, cuando acompañábamos precisamente a nuestros papás por alguna razón a una tienda, mal hecho, mal hecho, porque no queríamos estar ahí, pero así éramos. Era como: “OK, aquí están tomando, están escuchando música, están cantando a pulmón algo de mucho. Ese hombre está herido y se va a morir por un desamor”.
Ahora lo comprendemos y quisimos llevar justamente esa arquitectura latinoamericana, esas raíces, y plasmarlas en un video que es un gran video. Los invito próximamente a cuando lancemos la canción.
Un día después va a estar al aire ese video, que está precioso.
Yo creo que es la mejor manera de hacer catarsis.
A veces se dice, por ejemplo, que las bandas de metal, que hacen rock así pesado, cuando van a un concierto de metal, como que allá en sus pogos, en su manera de hacerlo, liberan todas esas cargas emocionales y ya. Es una manera de hacer catarsis. Yo siento que esto de cantar a grito herido, con la voz desgarrada, es como decir: “En serio, estoy roto por dentro. Estoy roto y necesito liberar estas cargas que no puedo hacer de otra manera que sea cantando a grito herido”.
Yo creo que es la mejor manera de hacer catarsis, obviamente de una manera responsable.
Inicialmente, estamos muy emocionados porque es nuestra segunda vez en Quito, en Ecuador, este bello país al que siempre vamos y donde aprovechamos el momento. Cuando conocemos de primera mano una ciudad, turisteamos.
Entonces, esperamos que esta no sea la excepción, que volvamos a conocer partes que no conocimos.
Creo que tenemos una deuda con el Cotopaxi, de poder asistir allá, entonces queremos ir y verlo.
Pero ya en lo que es terminado el show, estaremos este 11 de septiembre, ya muy pronto, en el Teatro San Gabriel, en la ciudad de Quito.
Estaremos dando el show del “Días Malos Buenos Tour”. Ahorita te explico el porqué de “Días Malos Buenos”, pero estaremos allá llevando todo lo que es “Flora”, “Fauna”, partes sencillas que hemos acabado a lo largo de nuestra carrera y poder compartir con todo este público quiteño, que también se me hace un público muy lindo, muy especial, que como que es, de cierta manera, introvertido, pero extrovertido al momento de liberar las canciones.
Al principio cargan un poco la energía. Son muy respetuosos, son muy tranquilos y ya cuando los ves cantando y saltando es como: “OK, ya, los liberamos”.
Entonces, vamos a hacer todos catarsis en este show.
Justamente es música para averiguar la tristeza, entonces cualquier persona puede asistir. Es apto para todas las edades. Si quieres acompañar a tu sobrino porque le gusta esa música, ve. No te vas a aburrir, te va a encantar el show. Entonces, vamos, allá nos vemos.