

Redacción: Coté Jaramillo (@cotejaramilloa) / Fotos: Cortesía Universal Music Group Ecuador
Hay personas que llegan a una entrevista como artistas. TIMØ llega como esos amigos que pareces conocer de toda la vida. Entre risas, anécdotas y una naturalidad difícil de fingir, Andrés, Alejandro y Felipe entran a las oficinas de COSAS todavía procesando todo lo que les está pasando.
Antes de aterrizar en Ecuador, estuvieron en los Premios Nuestra Tierra en su natal Colombia. Ahí se llevaron su primer galardón como Mejor Dúo o Agrupación Pop y además fueron parte del homenaje a Juanes interpretando “A Dios le pido”. Pero en Quito la convocatoria no dejó de sorprender: un encuentro íntimo para sus fans en pleno Centro Histórico y domingo en la noche; allí anunciaron su concierto para el próximo 3 de octubre. Con la simpleza más grande del mundo contaron que después del evento se fueron al hotel a jugar Mario Kart.
Todavía disfrutan el proceso de componer como si siguieran siendo esos amigos que empezaron haciendo música juntos antes de imaginar una carrera artística. Su nuevo álbum, Canto Pa’ No Llorar, tiene una nostalgia que inevitablemente recuerda al Juanes o al Maná de los 2000; ese tipo de canciones que evocan los viajes familiares, cantando a todo pulmón estas canciones que sabes que jamás pasarán de moda. Y es que, a pesar de su corta edad, TIMØ tiene música que conecta con todos los miembros de la familia.
Han cantado junto a Andrés Cepeda, Bacilos, Vanesa Martín, entre otros. Pero más allá de los escenarios y reconocimientos, transmiten una especie de alma vieja en la conversación. Una cercanía que, sin darte cuenta, hace que termines riéndote con ellos y sintiendo que son amigos de hace muchísimo tiempo.

¿Cómo se sienten con todo lo que ha pasado en las últimas semanas?
Andrés: Siento que ha sido una bendición. Nos esforzamos por recordarnos cada día lo afortunados que somos. No te voy a mentir: lo que más emoción nos ha dado es tanto los conciertos como la etapa que se viene ahora, que es de hacer sólo música. Todo esto es muy bacano, pero en cuanto acabe esta promoción de conciertos, vamos a meternos a hacer música, algo que no hacíamos hace un año. Y eso también me tiene muy feliz. Siento que la estamos pasando muy bien y eso me alegra mucho.
¿Cómo se siente esta etapa de estar tan pegados con la audiencia? Creo que muy poca gente hace algo así, de conectar con los fans antes de anunciar el concierto de verdad.
Alejandro: Es algo que siempre nos ha gustado hacer desde que iniciamos. Creo que tiene que ver con el ADN de lo que somos y cómo nos entendemos. Empezamos siendo una banda de amigos en la universidad, y las primeras canciones no llegaron gracias a ningún algoritmo, ninguna financiación externa ni ninguna pauta en redes. Realmente fue que nuestros amigos empezaron a promocionar nuestra música porque les gustaba, y nada más. Salíamos a rumbear, a cantar nuestra música con ellos, y así quisimos que se mantuviera la esencia del proyecto: algo muy cercano. Podríamos ser sus amigos, ¿sabes? Si eres fan y te gusta nuestra música, no hay ninguna línea que nos divida, y no queremos dibujar una. Nos gusta verlo más como una comunidad que uno va cultivando y que al final es la gente que más te apoya.
¿Cómo hacen ustedes para crear este tipo de música que conecta tanto con la gente sin importar la edad ni la situación de vida en la que estamos?
Felipe “Pepa”: Nos han dicho que nuestra música puede llegar a ser muy familiar, que conecta a papás e hijos. Pero de verdad no lo hacemos pensándolo. Nosotros hacemos música y no nos restringimos de ninguna manera. De pronto es simplemente nuestra manera de hablar, y ya. Pero creo que la nuestra no sale a hablar de esa manera.
Y para toda esa gente nueva que quiera entrar al universo de TIMØ, ¿qué canción les recomendaría escuchar primero, sí o sí?
Felipe “Pepa": Estemos Dónde Estamos
Alejandro: Yo les recomiendo 'Palabras'
Andrés: Y también 'Refugio'. Siento que pueden llegar a conectar mucho [con ella].
¿Qué es para ustedes lo más difícil de ser amigos y banda al mismo tiempo? ¿Cómo separan las dos cosas?
Alejandro: Creo que lo más difícil es pasar tanto tiempo juntos. Trabajamos juntos prácticamente 24/7 con estas mismas personas. Y cada uno es muy distinto, con ritmos muy distintos. Por ejemplo, Andrés es muy activo en las mañanas, muy interactivo, y yo soy una persona completamente apagada en las mañanas. No me hablen, no me toquen, ni me miren. Pero es entender eso y manejar los límites. También lo hablamos mucho: somos capaces de decirnos las cosas con mucha claridad, y eso es algo que no tienen muchas otras bandas que conozcamos. Tenemos ciertas pausas en las que nos vemos y nos decimos las cosas. Creo que es para respirar y poder entender.
Ya que se conocen hace tanto tiempo y llevan haciendo esto hace un par de años, ¿hay algún momento en el que digan: 'Pausemos un segundo, miremos todo lo que está pasando a nuestro alrededor, que es una locura'?
Andrés: Sí, 100%. Entran muchas veces las ganas de pausar, de detenerse un segundito, pensar las cosas. Pero, claro, este mundo avanza muy rápido y no nos podemos dar ese lujo. Claro que lo hemos pensado, sobre todo para hacer música. Nos gustaría en algún momento parar un segundito y dedicarnos a crear, que es lo que más nos gusta. Pero el mundo se mueve muy rápido y es difícil.
Los vemos en escena muy unidos, muy cómplices pero ¿Cómo describirían a Timo fuera del escenario?
Alejandro: Siento que parte de la magia de nosotros es que lo que ves es lo que somos. Realmente no hay ninguna máscara. Nunca nos ha nacido construir un personaje. Pero realmente lo que somos es lo que somos. Como pasamos tanto tiempo juntos, entonces cuando estamos de viaje aprovechamos y disfrutamos entre nosotros. Ayer terminamos los medios a las diez y media de la noche jugando Mario Kart e Impostores. Porque es divertido. Y ya.
Y la pregunta clave: ¿Qué podemos esperar del concierto del 3 de octubre aquí en Quito? Va a ser su única fecha en Ecuador ¿no?
Felipe “Pepa”: El 3 de octubre va a ser nuestra gira 'Canto Pa No Llorar', de nuestro nuevo álbum. Lo llevamos preparando desde hace un tiempo: ya tocamos un pedazo del show en el Lollapalooza y en el Estéreo Picnic. Pero este va a ser algo parecido, solo que mucho más grande, en términos de tiempo, de canciones, de todo. Nos gusta meterle mucho amor y mucho tiempo a los conciertos: pensar cada momento, el setlist, los instrumentos. Nos gustan los conciertos de música en vivo, ¿no? Porque hay otro tipo que es más pista y baile, que está bien, pero no es nuestro estilo. Nos gusta la banda, los instrumentos, los momentos. Y estamos preparando algo así.

TIMØ es una banda de soñadores que invita a soñar. Artistas frescos, sin poses, que viven y sienten la música con la sencillez de los verdaderos músicos. Y algo queda claro después de conversar con ellos: el concierto del próximo 3 de octubre no será simplemente otra fecha de una gira.
Hay algo especial en la manera en la que TIMØ entiende los shows: como espacios para compartir, para cantar con el corazón roto pero feliz, para convertir la nostalgia en una fiesta entre amigos. Y si algo dejaron claro durante esta conversación, es que lo suyo nunca ha sido solo hacer canciones; es crear momentos que se quedan contigo mucho después de que se apagan las luces. Porque, como ellos mismos dicen: “lo que ves es lo que somos”.